Irán ejecutó a un condenado por espionaje y rechazó la propuesta de paz de Donald Trump
La justicia iraní ejecutó a un hombre por colaborar con los servicios de inteligencia de Israel y Estados Unidos, en un contexto de máxima tensión donde Teherán también descartó un plan de paz presentado por el gobierno de Donald Trump.
El ejecutado fue identificado como Erfan Shakourzadeh, quien se desempeñaba en un centro científico de relevancia en Irán cuando estableció vínculos con el Mossad y la CIA. La sentencia de muerte fue aplicada tras un proceso judicial que contó con la ratificación del Tribunal Supremo de ese país. Este suceso ocurre mientras Irán mantiene una postura firme frente a Washington, exigiendo el cese inmediato de los conflictos en todos los frentes, el fin del bloqueo naval y el levantamiento de las sanciones económicas, condiciones que han sido tildadas de inaceptables por la administración estadounidense.
La situación diplomática se ha agravado tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Teherán a finales de febrero, que resultaron en la muerte del líder supremo Ali Khamenei y otros funcionarios. A pesar de los intentos de mediación realizados por Pakistán en abril y de la entrada en vigor de un alto el fuego parcial, las negociaciones no han prosperado. Mientras el secretario de Estado Marco Rubio demanda garantías sobre el programa nuclear iraní, el gobierno persa reclama un plazo de 30 días para reactivar sus ventas de petróleo y recuperar activos congelados como condición para cualquier acuerdo político.

