Devastador sismo causa graves destrozos y decenas de víctimas en el sudeste asiático
Un potente movimiento telúrico de magnitud 7,7 y de escasa profundidad sacudió la zona costera de la isla de Flores, provocando el colapso de numerosos edificios, el desarrollo de evacuaciones masivas y la confirmación de al menos una veintena de fallecidos y un herido en las localidades más castigadas.
El epicentro del fenómeno se localizó a 68 kilómetros al norte-noroeste de Ende, una localidad habitada por cerca de 90.000 personas, dentro de una isla que alberga a dos millones de habitantes. Pese a que en un primer momento se emitió un alerta de tsunami, la misma fue descartada posteriormente al comprobársele la ausencia de olas de gran tamaño; sin embargo, en ciudades como Maumere, situada a unos 100 kilómetros del punto de origen, las imágenes mostraron infraestructuras gravemente dañadas y fachadas totalmente destruidas.
Tras el temblor principal se contabilizaron decenas de réplicas que alcanzaron magnitudes de entre 3,6 y 6,3, manteniéndose activos los protocolos de emergencia e inspección. Los cuerpos de rescate continúan movilizados para asistir a las poblaciones aisladas y monitorear la zona, situada sobre una franja caracterizada por una elevada actividad sísmica y volcánica a nivel global.

