Emergencia sanitaria en la atención dental para adultos mayores
El sector de la odontología previsional atraviesa una interrupción total de servicios debido a la falta de actualización en los aranceles y deudas acumuladas. La medida afecta directamente a jubilados y pensionados, quienes quedan desprotegidos ante la imposibilidad de los profesionales de cubrir incluso los costos básicos de los insumos médicos necesarios para la atención.
La raíz del conflicto radica en el desfasaje económico entre los montos que perciben los especialistas por cada afiliado y el precio real de los materiales clínicos, muchos de los cuales están dolarizados o son importados. Mientras las autoridades aseguran haber liquidado saldos pendientes, los prestadores denuncian que cobran apenas 372 pesos por paciente, una cifra que califican de insuficiente para mantener operativos los consultorios. Esta situación replica la crisis vivida recientemente por los médicos de cabecera, evidenciando un deterioro estructural en el sistema de salud para los adultos mayores que se ha profundizado durante el último año.
Las consecuencias de este corte de prestaciones exceden lo estético y se convierten en un riesgo sanitario severo, ya que la interrupción de tratamientos puede derivar en infecciones bucales con impacto directo en la salud cardíaca. Ante la parálisis del servicio estatal, los beneficiarios se ven forzados a recurrir a hospitales universitarios públicos, donde se registran largas filas para acceder a una atención que en el ámbito privado resulta económicamente inalcanzable. Además de la atención odontológica, la falta de suministros se extiende a otros insumos críticos, como prótesis de cadera, agravando la vulnerabilidad de la clase pasiva frente a sus necesidades médicas elementales.

