Emergencia climática por temperaturas extremas e incendios forestales
Una intensa y prolongada ola de calor afecta a gran parte de Estados Unidos con marcas térmicas que superarán los 37 grados y sensaciones térmicas de hasta 46 grados centígrados, una situación crítica agravada por la alta humedad y por decenas de incendios forestales que ya provocaron muertes y declaraciones de emergencia.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió advertencias por riesgos que escalarán de mayores a extremos en regiones clave como Texas, Florida, Nueva York, Illinois y Washington D.C., abarcando incluso el festejo del 4 de julio. El fenómeno meteorológico golpeará inicialmente a las Llanuras del Sur y al Valle Medio del Misisipi para luego trasladarse hacia el Atlántico Medio. Las autoridades advirtieron sobre el peligro de enfermedades asociadas a este clima adverso, debido a que el fuerte calentamiento diurno se combinará con un enfriamiento nocturno muy limitado que impedirá el alivio de la población.
Paralelamente, las condiciones secas y las altas temperaturas han desatado 27 incendios mayores en estados como Alaska, Nuevo México, Arizona, Nevada, Carolina del Norte, Florida, Idaho y Wyoming, afectando un total de 10.435 hectáreas. La gravedad de la situación llevó a los gobernadores de Utah y Colorado a declarar el estado de emergencia, en un contexto donde el fuego ya causó la muerte de tres bomberos e hirió a otros dos en la frontera de ambas jurisdicciones. En lo que va del año, el Centro Interagencial de Bomberos reportó más de 35.000 siniestros que dañaron casi 1,9 millones de hectáreas, lo que representa un 70 por ciento más de territorio afectado en comparación con el mismo periodo del año anterior.

