Tensión y reparación diplomática en el plano institucional mendocino
El reciente conflicto originado por las publicaciones en redes sociales de la vicegobernadora Hebe Casado, que derivó en que la Embajada de Francia en Argentina la declarara persona no grata, abrió un profundo debate sobre los límites de las expresiones personales de los funcionarios y la responsabilidad que conllevan sus cargos públicos.
La controversia escaló rápidamente a nivel internacional cuando el primer mensaje de la mandataria trascendió las fronteras del país y fue replicado por diversos medios extranjeros, lo que obligó al Gobierno de Mendoza a reaccionar con rapidez para salvaguardar los históricos lazos culturales, turísticos y vitivinícolas que mantiene con la nación europea. Como parte de una estrategia de reparación para despegar institucionalmente a la provincia de las declaraciones individuales de la funcionaria, el gobernador Alfredo Cornejo envió una carta aclaratoria a la representación diplomática francesa para ratificar la postura oficial de su gestión.
Especialistas en análisis internacional coinciden en que, si bien el episodio no constituye una crisis diplomática de gravedad extrema, sí provocó un ruido político considerable e inédito para la historia de las relaciones exteriores de la provincia. En el marco de estas gestiones para descomprimir la tensa situación y reconstruir los puentes institucionales dañados, también resultó clave la labor de mediación desempeñada por la senadora nacional Mariana Juri ante las autoridades francesas, en un escenario que deja como principal aprendizaje la necesidad de separar las opiniones personales de la alta representación gubernamental.

