Nuevos bombardeos rusos agravan la crisis energética y militar de ucrania
Rusia lanzó una nueva ofensiva con misiles balísticos y drones contra instalaciones energéticas de Ucrania, provocando importantes daños en Kiev y Járkov. Los ataques alcanzaron centrales eléctricas y otras infraestructuras esenciales, dejando al menos tres muertos y numerosos heridos.
Según las autoridades ucranianas, unas 600.000 personas quedaron sin suministro eléctrico, mientras crece la preocupación por las consecuencias de los bombardeos ante la proximidad del invierno. La ofensiva se produjo pese al anuncio de una tregua energética realizado por el presidente estadounidense, Donald Trump.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció que su país no recibió las advertencias habituales de sus aliados sobre el lanzamiento de misiles rusos, una información fundamental para activar las defensas aéreas y proteger a la población. La situación alimentó las sospechas sobre posibles restricciones en la cooperación militar y de inteligencia de Estados Unidos. Washington había advertido que podría limitar su asistencia si Ucrania continuaba atacando refinerías rusas, en medio de las negociaciones impulsadas por Trump para reducir las hostilidades.

