La advertencia estratégica de Xi Jinping sobre la trampa de Tucídides
El presidente chino apeló junto a Donald Trump a este concepto histórico para advertir sobre el riesgo de un enfrentamiento bélico inevitable entre China y Estados Unidos ante el ascenso de su país como nueva potencia global.
Durante su reciente encuentro con Donald Trump en Beijing, Xi Jinping rescató este término acuñado por el politólogo Graham Allison para analizar si ambas naciones lograrán evitar el choque que históricamente se produce cuando una potencia emergente desafía a la dominante. La mención ocurre en un contexto de alta sensibilidad bilateral, marcado por la competencia tecnológica, las disputas comerciales y las crecientes tensiones militares en el área de Asia-Pacífico, específicamente en torno a la cuestión de Taiwán.
La teoría se remonta a los escritos del historiador griego Tucídides, quien argumentó que la guerra del Peloponeso fue consecuencia directa del temor de Esparta ante el crecimiento del poder de Atenas. Al aplicar esta lógica a la actualidad, el mandatario chino planteó la necesidad de construir un nuevo paradigma de relaciones que priorice la cooperación sobre la confrontación, insistiendo en que el destino de un conflicto no es inevitable y que ambos países se benefician mutuamente si logran trascender esta dinámica de rivalidad.

